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Sunday, September 14, 2008

PROBLEMA DE LOS AGROTOXICOS

LA PROBLEMÁTICA DE LOS AGROTÓXICOS
José Lutzenberger
Del libro "Do jardim ao Poder" - 11ª Edición
Porto Alegre - Brasil
Traducción: Marcia Valarezo
Revisión de traducción: Lilly charlotte Lutzenberger

Quando un agricultor orgánico hace determinados tratamientos con substancias no-tóxicas, para fortalecer la planta, entonces, si, deberíamos usar la palabra "defensivo".

Por esto, agrônomos concientes lanzaron la palabra "agrotóxicos" para designar a los biocidas de la agroquímica. No se trata de querer agredir a la indústria, se trata de precisión en el lenguaje.

Como surgió y proliferó la agroquímica? Es interesante notar que la misma no fué desencadenada por presión de la agricultura. La gran indústria agroquímica que impone su paradigma a la agricultura moderna es resultado del esfuerzo bélico de las dos grandes guerras mundiales, 1914-18 y 1939-45.

La primera dió origen a los abonos nitrogenados solubles de síntesis. Alemania, aislada del salitre de Chile por el bloqueo de los Aliados, para la fabricación de explosivos en gran escala, se vió obligada a fijar el nitrógeno del aire por el proceso Haber-Bosch. Después de la guerra, las grandes instalaciones de síntesis del amoníaco llevaron la indústria química a buscar nuevos mercados. La agricultura se presentó como el mercado ideal.

Asi, al terminar la segunda de las guerras mundiales, la agricultura surge, nuevamente, como mercado para desarrollos que aparecieron con intenciones destructivas, no constructivas.

Al servicio del Ministerio de la Guerra, químicos de las fuerzas armadas americanas trabajaban febrilmente en la búsqueda de sustancias que pudieran ser aplicadas desde el avión para destruir las cosechas de los enemigos. Otro grupo, igualmente interesado en la devastación se les adelantó. Cuando explosionó la primera bomba atómica, en el verano de 1945, viajaba en dirección a Japón un barco americano con una carga de fitocidas, entonces declarados como LN 8LN 14, suficientes para destruir 30% de las cosechas. Con la explosion de las bombas, Japón capituló, el barco regresó. Mas tarde, en la guerra de Vietnam, estos mismos venenos, con otros nombres, tales como "agente naranja" y agentes de otros colores, sirvieron para la destrucción de decenas de millares de kilómetros cuadrados de bosque y de cosechas. Del mismo modo que los físicos que hicieron la bomba, para no tener que extinguir las estructuras burocráticas de las que ahora dependian, propusieron el uso pacífico de la energia nuclear", los químicos que concibieron aquella forma de guerra química pasaron a ofrecer a la agricultura sus venenos, ahora llamados herbicidas, del grupo del ácido fenoxiacético, el 2, 4 D y el 2, 4, 5-T, M CPA y otros.

En Alemania, entre los gases de guerra, concebidos para matar gente en masa, estaban ciertos derivados del ácido fosfórico. Felizmente no fueron usados en combate. Cada lado tenia demasiado miedo de los venenos del otro. Después de la guerra, teniendo grandes cantidades almacenadas y grandes capacidades de producción, los químicos se acordaron que lo que mata gente tambien mata insectos. Surgieron y fueron promovidos asi los insecticidas del grupo del parathion.

También el DDT, que solo fué usado para matar insectos, surgió en la guerra. Las tropas americanas en el Pacífico sufrian mucho con la malaria. El dicloro-difenil-tricloroetil, conocido desde antes, pero cuyas cualidades insecticidas acababan de ser descubiertas, pasó a ser producido en gran escala y usado sin ningun tipo de restricción. Se aplicaba desde el avión en paisajes enteros, se trataba a las personas con gruesas nubes de DDT. Después de la guerra, nuevamente, la agricultura sirvió para canalizar las enormes cantidades almacenadas y para mantener funcionando las grandes capacidades de producción que habian sido montadas

El negócio de los pesticidas se transformó en uno de los mejores negocios, y uno de los mas fáciles. Tan facil como el negocio de las drogas. Mientras más se vendia, mas crecia la demanda. La situación actual se asemeja a una conspiración muy bien pensada. Los mismos grandes complejos industriales que indujeron al agricultor a que desequilibrase o destruyese la microvida del suelo con las sales solubles concentradas que son los abonos minerales sintéticos, ofrecieron entonces los remedios para curar los síntomas de los desequilibrios causados. Estos remedios causan nuevos estragos y desequilibios, nuevos "remedios" son ofrecidos y asi em adelante.

Con el uso intensivo de fertilizantes químicos, la agricultura se encarriló por un camino inicialmente facil y fascinante, pues era sencillo y traia aumentos espectaculares de productividad. Pero, a largo plazo, este camino, como ahora ya se vislumbra, es un camino suicida.

El desequilibrio o destrucción de la microvida del suelo por el abandono de la fertilización orgánica y alimentación directa de la planta con sales solubles, asi como el uso intensivo de los herbicidas, tiene como consecuencia el aumento de la susceptilidad a las plagas y enfermedades. Surgen entonces los insecticidas, acaricidas, nematicidas, fungicidas y otros biocidas. Estos, a su vez, llevados al suelo por la lluvia,contrubuyen a una destrucción aún mayor de la microvida. Los organismos mayores del suelo, como las lombrices, talvez el mejor aliado que el agricultor pueda tener, desaparecen por completo, en nuestras labranzas, huertas y frutales modernos. Actuando directamente sobre la planta, los pesticidas, como venenos que son, contribuyen aún mas para desequilibrios en el metabolismo de la planta. Todo esto aumenta aún mas la susceptibilidad a las plagas y enfermedades. Por lo tanto, el uso todavia mas intensivo de los venenos, siempre producidos por el mismo complejo de industrias. Para combatir, entonces, las enfermedades causadas por el envenenamiento generalizado del ambiente y del alimento, las mismas grandes fábricas ofrecen los medicamentos.

Y todo se vuelve siempre mas caro. El agricultor, antes autárquico, que producia con insumos obtenidos en su propia tierra o comunidad, se vuelve un simple apendice de la gran industria química y maquinaria. La situación de la agricultura americana, tan envidiada por su gran productividad, es significativa. La casi totalidad de los agricultores pequeños y medianos, hoy altamente capitalizados, totalmente dependientes de insumos industriales, se encuentra en situación de insolvencia. Por mas que se esfuerzen, no consiguen mas ganar para pagar los intereses de los préstamos. Volvió, incluso, un problema muy grave que parecia resuelto en la década de los 40 con los grandes programas de conservación del suelo. Hoy, la erosión volvió a campear en la agricultura americana, comprometiendo el futuro de la nación.

La industria química consiguió imponer su paradigma en la agricultura, en la investigación y en el fomento agrícola y dominó las escuelas de agronomia. Ella impuso um tipo de pensamiento reduccionista, una visión que simplifica las cosas pero que acaba destruyendo equilibrios que pueden mantener una agricultura sana. La plaga y las enfermedades de las plantas son presentadas como enemigos arbitrarios, implacables, ciegos, que atacan cuando menos se espera y que deben, por lo tanto, ser exterminados o, cuando esto se vuelve imposible, ser combatidas de la forma mas violenta y fácil posible. El campesino tradicional y el agricultor orgánico moderno saben que la plaga es síntoma, no causa del problema. Con un manejo adecuado del suelo, fertilización orgánica, fertilización mineral insoluble, abono verde, cultivos mixtos, rotación de cultivos, cultivares resistentes y otras medidas que fortalecen las plantas, ellos mantienen baja la incidencia de plagas y molestias de las plantas. El paradigma de la industria química no toma en cuenta estos factores. Combate síntomas y no busca las causas.

Dentro de esta visión, la agricultura, que deberia ser el principal factor de salud del hombre, es hoy uno de los principales factores de contaminación.. Una de las formas incidiosas de contaminación. El lego vé el humo que sale de las chimeneas de los escapes de los automóviles, vé la suciedad lanzada a los rios. Pero, cuando compramos uma linda manzana en la fruteria de la esquina, no sabemos que esta fruta recibió mas de treinta baños de veneno en los frutales y, cuando entró en el frigorífico, fué inmersa en un caldo de otro veneno mas. Algunos de los venenos son sistémicos. Es decir, penetran y circulan en la sabia de la planta para alcanzar mejor a los insectos que se alimentan sugando la misma. No sirve de nada lavar la fruta.

Está claro que la industria química sabe que está lidiando con fuego, y la población empieza a preocuparse. Para calmar al público asustado y para protegerse a si misma de posibles problemas, ella complementa su paradigma de uso de los venenos con una serie de conceptos pseudocientíficos y jurídicos y usa toda una nomenclatura especial.

Inicalmente, cuando la conciencia ecológica era poca, los venenos eran presentados con el término genérico "pesticidas". La idea era simple, combate las pestes. En inglés, la palabra "pest" es usada en lenguaje coloquial para designar "bichos" indeseables. Pronto, en Brasil, pasaron a usar el término "defensivos". Una palabra menos agresiva, que inspira mas confianza y no tiene connotaciones negativas. Sucede que los productos ofrecidos por la industria química para el combate de plagas y molestias de las plantas, con rarísimas excepciones, son biocidas. Lo son deliberadamente. La intención es matar organismos considerados indeseables. Seria mas lógico que estos biocidas fueran llamados con la palabra "agresivos" o, simplemente, si quisieramos ser honestos, de "venenos". Cuando um agricultor orgánico hace determinados tratamientos con sustancias no-tóxicas para fortalecer la planta, como cuando usa suero de leche, yoghurt, biofertilizantes, extractos de algas, fermentos y otros, disminuyendo la incidencia de plagas y enfermedades (no porque maten los agentes patógenos y los parásitos, sinó porque dejan la planta con mas resistencia), entonces si, deberíamos usar la palabra "defensivo". Por esto, agrónomos concientes lanzaron la palabra "agrotóxicos" para designar los biocidas de la agroquímica. No se trata de querer agredir a la industria, se trata de precisión en el lenguaje.

Una vez que es inegable que al aplicar agrotóxicos en las plantaciones, quedan residuos en el alimento, la industria se arroga el concepto "dosis de ingestión diaria admisible" - ADI (admissible daily intake). Para cada uno de sus veneos, afirma que el organismo humano puede ingerir, inhalar o absorber por la piel cierta cantidad diaria sin que esto tenga consecuencias para su salud. Tradandose de los venenos fulminantes y persistentes en cuestión, no deja de ser un concepto temerario. Si aceptamos este concepto, tendremos que insistir en que todos nuestros alimentos sean constante y exhaustivamente analisados y retirados inmediatamente del mercado en el caso de haber transgresión. Todos sabemos que nada de esto sucede en la práctica cotidiana. Los escándalos solo estallan cuando los ambientalistas preocupados consiguen que sean hechos algunos análisis o cuando llevan a público resultsados oficiales que permanecian archivados. Los administradores públicos siempre tratan de negar la gravedad de lo que fue encontrado. Solo cuando la presión popular es grande se consigue uma acción oficial.

La ADI deriva de otro concepto, aparentemente científico, en realidad extremadamente rudimentario y grosero. Se trata de la medida de toxicidad llamada LD50, o sea, dosis letal 50%. Para encontrar este valor para un determinado veneno, se somete a una cierta población de animales de laboratorio a dosis crecientes del tóxico. Cuando la mitad de la población muere, se supone que este es el límite de letalidad. Asi, una LD50 de 8 significa que 8 miligramos de un veneno por kilo de peso de conejillo vivo fueron necesarias para comenzar a matar las pobres criaturas. Millones de animales son torturados a muerte todos los años en los laboratorios de la industria. Mientras mas baja la LD50, mas tóxica es la sustancia. Segun este criterio, un agrotóxico con LD50 10 es cien veces mas peligroso que otro con LD50 1000. Se trata, una vez mas, de un raciocinio extremadamente reduccionista. Un argumento muy usado por los defensores de los agrotóxicos es la afirmación de Paracelsus de que el veneno es cuestión de dosis. Les gusta presentar el ejemplo de la sal de cocina. Un poco de sal es indispensable a la salud, pero, si yo como 100 gramos de sal de una vez, muero de deshidratación. El mismo raciocinio se aplica al agua. Ella es indispensable para la vida, pero podremos morir ahogados. De hecho, este raciocinio es válido siempre que se aplique a sustancias que normalmente son parte de los procesos metabólicos de los seres vivos: sal, agua, ácido clorídrico, amoníaco, ácido sulfúrico y otros, nitratos, urea, etc. Pero este raciocinio no se aplica a biocidas, ya sean artificiales o naturales... El veneno de la cascabel siempre hace daño, por pequeña que sea la dosis. Si la dosis es muy pequeña, el estrago puede ser pequeño y soportable, pero no deja de ser un estrago.

Un pinchazo de alfiler causa un estrago muy pequeño, no se compara con un corte de daga, pero no deja de ser un estrago. Y que sucede cuando llevamos diariamente un nuevo pinchazo, especialmente si es siempre en el mismo lugar? La cosa podria volverse muy grave. Y hay algo mas: de un pinchazo en el trasero nos podemos reir, pero, en el ojo, es otra cosa. Asi, la LD50 no toma en cuenta los efectos crónicos. Que sucede después de años de ingestión diaria de cantidades muy pequeñas de determinado veneno? Como queda el hígado, el sistema renal, el sistema inmunológico y otros?

Proponer una ingestión diaria admisible para venenos como los agrotóxicos clorados, fosforados, los carbamatos, los mercuriales, las triazinas, los derivados del ácido fenoxiacético ya es mas que temeridad - es cinismo. Pero tiene sentido para la industria química. Es una espécie de seguro para ellos, no para nosotros, agricultores y consumidores. En las concentraciones propuestas, se vuelve imposible probar la relación causa/efecto. Si yo atropello a alguien con mi auto, no quedan dudas sobre quien causó las heridas, solo se discutirá si hay dolo o culpa o si, talvez, fue imposible evitar el accidente por descuido del próprio peatón. Sin embargo, si alguien estuviera muriendo de cancer porque ingirió durante años cantidades muy pequeñas de una sustancia cancerígena, o cuando otro sufre de enfermedades infecciosas porque está con el sistema inmunológico destruido por carbamatos, se vuelve imposible probar que la culpa es del respectivo agrotóxico. Los altos ejecutivos de la industria química duermen tranquilos. En los casos en que se verifican residuos que sobrepasan las dosis supuestamente aceptables, ellos siempre le hechan la culpa al agricultor. Alegan "mal uso". O, entonces, simplemente se elevan los "índices aceptables". Esta política há sido muy comum en Europa y Estados Unidos.

Ademas de no tomar en cuenta los efectos crónicos de la ingestión continua de pequeñas dosis, la LD50 no toma en cuenta los efectos sinergísticos, es decir, los efectos de interacción de los venenos unos con otros. Las pruebas de determinación de LD50 se hacen para una sustancia a la vez. Pero el organismo humano, en el mundo en que vivimos, se vé confrontado diariamente con sustancias las mas diversas al mismo tiempo. Tenemos una infinidad de formas de contaminación: del aire,del agua, de los alimentos, de los objetos que tocamos, hasta de la ropa. Es sabido que, cuando mas de un veneno actua al mismo tiempo, el efecto es muchas veces superior que la simple suma de los efectos de cada uno isoladamente. Casi siempre los venenos se potencian mutuamente. Digamos que el veneno A tiene un efecto 5 y el veneno B tiene efecto 6. Ambos juntos podrán no tener un efecto 5+6=11, sino 5x6=30. Y si son muchos venenos? La ADI no considera este aspecto.

Tampoco considera los efectos genéticos, es decir, los efectos mutagénicos, cancerígenos y teratogénicos. Se sabe que estos efectos son desencadenados a nivel molecular. Una sola molécula de sustancia cancerígena, un solo foton de radiación ionizante, un solo virus, un solo foton de radiación ionizante, puede desencadenar el cancer o la mutación. Por lo tanto, la ADI para sustancias sospechosas de poder desencadenar efectos genéticos deberia ser zero. Pero la industria química presenta ADI hasta para la Dioxina, el superveneno, el veneno mas absurdo que el hombre há producido, y que estaba presente en el agente naranja. Periodistas me mostraron fotos de niños nacidos con deformaciones indescriptibles en el Vietnam. Siguen naciendo. Las deformaciones son mas horribles que las de la Talidomida. De hecho, la Talidomida debe tener una LD50 por arriba de 1000. Dentro de los conceptos de la agroquímica, seria menos peligroso que la sal de cocina.

Encuanto a los efectos ecológicos de los agrotóxicos, en la mayoria de los casos, solo se sabe después de los daños ya ocurridos. Los efectos acumulativos de los clorados, especialmente del DDT, solo se dejaron ver después de que los biólogos atentos constataron los desastres. Cuando Rachel Carson escribió su libro "Primavera Silenciosa", llamando la atención para los problemas ecológicos de los venenos aplicados en la agricultura, ella fue violentamente denigrada e insultada por la industria.

Esto nos lleva a otro aspecto importante de toda esta locura. La industria química, y no solo en el campo de los agrotóxicos, insiste en que tiene el derecho de introducir en el ambiente cualquier sustancia que descubra, mientras que no estuviera probado que hay peligro. Pero, esta prueba, ella misma no busca encontrarla. Al contrario, inicialmente combate a los que la buscan.

Deberia de ser exactamente al contrario. Mientras hubiera un resquicio de duda sobre posibles peligros, la sustancia no deberia ser introducida en el ambiente. En vez de continuar haciendo buenos negocios mientras la sociedad no sea capaz de probar los peligros, la industria deberia, antes de obtener un permiso para vender, ser obligada a probar que dicho peligro no existe.

En la práctica agrícola, en el campo, lo que hoy sucede es uno de los mayores escándalos de la Sociedad Industrial Moderna. Nunca tantos venenos, venenos tan fulminantes algunos, tan persistentes otros, o fulminantes y persistentes al mismo tiempo, fueron colocados en manos de tanta gente tan inexperta para lidiar con ellos.

La mayoria de los agricultores no tenia y sigue sin tener noción de los peligros que enfrenta con los agrotóxicos. Especialmente grave es la situación de los diaristas en los latifundios, cuya única alternativa, en general, no pasa de escoger entre morir de hambre o morir envenenado.

La industria acostumbra defenderse con el argumento del "uso adecuado" o "correcto" e insiste en que todos los problemas que se constatan se deben siempre al "mal uso". La culpa está siempre con la víctima. Cuando los problemas se agravan y se multiplican, ella, a veces, promueve cursillos o campañas de "uso correcto de los defensivos". Para esto busca siempre involucrar a la administración pública - Agricultura o Salud - para livrarse de la responsabilidad y de parte de los costos. Pero sigue manipulando al agricultor, también a las amas de casa, en el caso de los venenos contra cucarachas, con publicidad insidiosa y deformativa, que no alerta para los peligros y promueve el uso innecesario y hasta perjudicial. Jamás esclarece sobre las alternativas no tóxicas. Muy por el contrario, combate a los que promueven la agricultura orgánica.

Cuando la sociedad se defiende, preparando una legislación e insistiendo en la obligatoriedad de una receta firmada por un agrónomo que no sea empleado de la industria química, esta combate abiertamente las medidas.

No solamente los agricultores son mantenidos en la ignorancia y se vuelven asi las primeras víctimas. Los médicos que tratan las víctimas son mantenidos en la ignorancia en cuanto a los aspectos toxicológicos de los nuevos productos, datos que solo la industria conoce y que, como hemos visto, ella misma puede conocer solo parcialmente, una vez que los exámenes toxicológicos son conducidos con enfoque reduccionista, o sea, un veneno por vez. No toman en cuenta la complejidad y el alcance de la situación real. Por eso, son comunes los tratamientos inadecuados. El médico confunde los síntomas. Hasta ahora no conozco trabajo eficiente de agroquímica en el sentido de informar a los médicos en relación a los problemas toxicológicos de los venenos agrícolas.

El proceso de democratización y decentralización ahora desencadenado en este país, nos obliga a todos a concientizarnos sobre este inmenso escándalo, para que haya presión sobre los administradores de la cosa pública. Siempre que sea posible, se necesita también apelar a la Justicia.

PLANTAS BIOCIDAS

PLANTAS BIOCIDAS Y REPELENTES

Plantas Biocidas y Repelentes son vegetales (raíz, tallo, hojas, flores y semillas) que por sus características propias de astringentes, grado de pulgencia (picante, repugnante), amargos y productos químicos de su esencia controla todo el complejo de plagas y enfermedades de cultivos dependiendo de su variedad y dosis correspondiente.
Estas plantas no consumimos en la dieta alimentaria y en su mayoría la calificamos como malas hierbas, otras son medicinales y la mayoría son resistentes a toda plaga y enfermedades.

I. Ají.- Controla pulgones, ácaros, mosca blanca, mosca minadora, larvas, gorgojos, gusanos, cogollero, y otros; mejora la vida del suelo y hacen resistentes a las enfermedades de origen viral.
Formulas:
1. Ají cualquiera macerado con agua y con molle, pajarobobo. Aplicar 500 gr. del macerado por el compuesto para un cilindro de agua.
2. Ají amarillo secado y horneado y molido, zarandeado aplicar al algodón o a cualquier planta, cada 20 días; todos los bichos dañinos morirán por asfixia.

II. AJI.- El ají actúa por ingestión e inhibiendo el apetito de los insectos. Ejerce una acción insecticida, repelente y antiviral. Sus principios activos se presentan mayormente en la cáscara y en las semillas.

Fórmulas:
1. Macerar o machacar 500 gramos de ají seco, adicionar 1 litro de agua y dejar reposar 24 horas, filtrar y mezclar en 20 litros de agua, 1 cucharadita de jabón (no detergente).
2. Para inhibir algunos virus se masera 500 gramos de hojas y flores frescas en un litro de agua, luego filtrar y diluir en 20 litros de agua; adicionar 1 cucharadita de jabón (no detergente).
3. Mezclar 100 gramos de ají seco molido y una cucharadita de jabón (no detergente) en un litro de agua, luego se filtra y se diluye en 5 litros de agua.
Es necesario no usar soluciones muy concentradas por que puede quemar al cultivo. El ají libera una toxina que actúa como repelente, inhibidor de ingesta e incluso como inhibidor de virus. Entre plagas que controlan se encuentran áfidos, pulgones, hormigas, orugas, escarabajo de la papa, gorgojo del arroz, polilla de la col y plagas de almacén.

III. AJO.-Los insecticidas de ajos controlan y repelen pulgones, áfidos, chinches, moscas, zancudos, nemátodos y hasta hongos y bacterias. En cultivos diferentes a flores se puede utilizar detergentes biodegradables como adherentes.

Formulas:
1. A 100 gramos de ajos macerados disuelto en ½ litro de agua se adiciona 10 gramos de jabón (no detergente), 2 cucharaditas de aceite mineral. La mezcla se conserva tapada durante 24 horas, luego se filtra y se diluye en 20 litros de agua para aplicación inmediata.
2. Macerar 500 gramos de hoja de ajo y remojar en 10 litros de agua, colar y aplicar inmediatamente.
3. 500 gramos de ajos macerado se mezcla con un litro de agua se deja reposar 24 horas y se le agrega 9 litros de agua jabonoso.
4. Macerar o mezclar 500 gramos de ajos, 500 gramos de ají en 2 litros de agua. Dejar 24 horas en reposo, filtrar, diluir en 6 litros de agua.

IV. CEBOLLA.- Estas preparaciones se emplean para controlar áfidos, pulgones, ácaros y algunas enfermedades causadas por hongos y bacterias.
Formulas:
1. Macerar o machacar 500 gramos de bulbo de cebolla hasta obtener jugo, mezclar con 50 litros de agua y 50 gramos de jabón (no detergente). Aplicar esta mezcla 3 veces al día durante 3 días temprano o al atardecer.
2. Macerar o machacar 500 gramos de hojas de cebolla, colocarlas en remojo en 10 litros de agua, colar, adicionar 20 gramos de jabón (no detergente). Aplicar inmediatamente.

V. COLA DE CABALLO.- Es una planta de uso medicinal, empleadas también en forma orgánica como fungicida para controlar hongos en tomate, papa, ají y en solanáceas en general.
Formulas:
1. 500 gramos de hierba fresca de cola de caballo se hierve 10 litros de agua. Enfriar, colar y agregar una cucharadita de jabón (no detergente). Se emplea contra hongos fumigando cada 2 semanas.
2. Como funguicida para otros cultivos se maceran 500 gramos de hierba fresca en 5 litros de agua, dejando reposar durante 2 horas, colar y diluir en 50 litros más de agua jabonosa. Se aplica en días soleados en la mañana o al atardecer.

VI. CRISANTEMO.- Agregando ají, ajo, ajenjo, albahaca y macerado es biocida poderoso aplicable para controlar cualquier agente patógeno.

I. GUANÁBANA
Fórmulas:
1. Las semillas molidas se emplean como larbicidas, insecticidas y repelente de cucarachas y chinches. Mezclado este polvo con azúcar se colocan como cebo.
2. Secar y pulverizar 500 gramos de semilla, mezcladas con 10 litros de agua, dejar reposar 24 horas y fumigar los cultivos para controlar insectos, parásitos en animales y piojos en el hombre.

VII. HIERBA BUENA.- Es excelente insecticida para repeler palomillas en tomate. 500 gramos de hojas secas pulverizadas se pone en infusión en 10 litros de agua, dejar reposar durante 24 horas luego se filtran y se adicionan 90 litros de agua y una cucharada raspada de jabón (no detergente). Esta infusión controla gorgojos del arroz y de la harina; los áfidos, pulgones, piojos y ácaros.

VIII. MUÑA.- Macerar 48 horas agregar agua destilada resulta compuesto que mata larvas en 72 horas.
El aceite de la muña, arbusto andino, conserva lozana a las papas por el término de un año; es decir, no se deshidrata o sea detiene su envejecimiento. Beber el sumo de la muña o consumir por ingesta en la dieta alimentaria retardaría la vida de los humanos. El follaje de esta planta es usada, desde nuestros ancestros, para conservar las papas, ollucos, ocas, mashuas, los queso y otros productos en las zonas andinas.




II. MAGUEY (Azul o blanco), macerado controla al pulgón negro que ataca a la alfalfa.

III. MOLLE.- Tiene la misma propiedad que el ají, se usa el mismo procedimiento en ambas formas, la hojas debe ser tocada por las mañanas. Sus frutos son nematicidas. Se comenta que nuestros pasados, los Incas, sembraban las papas cubiertas con hojas de molle para evitar las plagas y enfermedades.

IV. MANZANILLA.- El macerado de la manzanilla es efectivo contra enfermedades de plantas especialmente cuando las plantas están jóvenes. Controla la pudrición del cuello en plántulas de invernadero.
Formulas:
V. 500 gramos de plantas frescas con flores se dejan en remojo durante 24 horas en 5 litros de agua, luego se filtra y se agrega una cucharadita de raspada de jabón. Esta mezcla controla pulgones, hongos, pudriciones de cuello de la raíz de las plántulas y vegetales jóvenes.

VI. ORÉGANO.- Hervido de 12 a 15 minutos es un insecticida orgánico.

VII. PEPA DE GUANABANO.- Molida y macerada mas agua hervida controla y elimina piojos en humano, caprinos y vacunos.

VIII. PEPA DE ZAPALLO Y MUÑA.- Controla en colesterol y parásitos en humanos. Es insecticida, conserva la hidratación en los frutos (la pepa de zapallo debe ser molida).

IX. PAPAYA.- Las hojas de papaya se utiliza para controlar hongos porque sus principios activos tienen efectos fungicidas (mata hongos), especialmente para control de roya.
Fórmulas:
1. Macerar o machacar 500 gramos de hojas frescas y adicionar 1 litro de agua, colar y mezclar con 5 litros de agua jabonoso.
2. Colocar 500 gramos de hojas de flores frescas en 1 litro de agua durante 20 minutos al fuego hasta que hierba, dejar enfriar y colar. Este extracto mezclado con 20 litros de agua y 40 gramos de jabón se fumigar a las hojas que presentan hongos.

X. ROTANONA.- Se halla en el barbasco, ajo, ortiga y las raíces de las leguminosas en las raíces de los pallares, y en las sarandajas. Controla los pulgones, ácaros, arrabiatado de las uvas y gusanos, en 24 a 48 horas.
Fórmulas
250 gramos de rotanona y raíces de leguminosas por cilindro de agua para una hectárea (efecto residual 7 a 8 horas)

XI. OTRAS PLANTAS BIOCIDAS: Chinamon, Eucalipto, Canela, Diente de León (amargón), Tara (pepa), Pepa de uva, cardosanto, Ortiga, Chamico, Pepa de Palpa, Hojas de Alcachofa, Canchalagua, y otros.



OTRAS INVESTIGACIONES:
Uso de leche de vaca no hervida en dosis de 1 litro de leche en 20 litros de agua controla las plagas del maíz, mata el hongo de la rancha en la papa, mata los huevos de la mosca minadora (2 aplicaciones por semana), mata los hongos que manchan las hojas de las gramíneas. Controla insectos minadores. La leche combinada con plantas biocidas (ajo, ají rocoto, muña) controlan insectos chupadores y pulgones.

BIOL
CONCEPTO: Son líquidos o caldos resultantes de la descomposición aeróbica o anaeróbica de materias orgánicas escogidas por ser restringente, tener grado de pulgencia y resistentes a las plagas y enfermedades. Actúan en la fisiología (funciones de la planta) e inciden directamente en la floración, en el follaje, en el enrraizamiento y en la actividad de la semilla.
PREPARACION: Se prepara en un cilindro u otro recipiente en forma aeróbica y anaeróbica, incorporando en el depósito desechos verdes, plantas biocidas y repelentes, malas hierbas; estiércol de cuyes, de conejos, cabras y otros; animales muertos, restos de pescado y plantas adhecibas y pegamentosas si la aplicación es foliar. Se agrega agua en la proporción de dos tercios del recipiente; éstos elementos se fermentan y siguen el proceso de metabolización de microorganismos por un período de 30 a 50 días al término del cual, se filtra y se obtiene el producto. Para acelerar el proceso se agrega leche o suero o levadura o melaza, etc.

PURIN.- Son productos fitoreguladores que por efecto de la descomposición aeróbica o macerado de plantas controlan y curan toda clase de plagas y enfermedades dentro de un programa de manejo integrado.

• Sábila – ají – eucalipto.
• Tabaco, caracol – sábila – ají
• Chamico – mata gusano – barbasco – tabaco – ajo – molle y sábila.

 La orina (de personas y animales) fermentada durante una semana en dosis de 1 litro de orina mezclado con 5 litros de agua fresca tienen las funciones de un poderoso biol, es decir: controla plagas y enfermedades, activa la fisiología y el desarrollo de la planta, con incidencia directa a la floración, al follaje, al enrraizamiento y a la actividad de la semilla. Aplicar al follaje y a la base de las plantas (1 litro de orina equivale a 20 gramos de nitrógeno).

CONTROL DE CARACOLES:
Fórmula
1. Ceniza de ajenjo o de otras plantas se aplican alrededor de las plantas que se quiere proteger.
2. Se ubica un plato de cerveza en zonas estrategias del predio, los caracoles lo ingieren y se embriagan quedándose dormido alrededor del plato; como no están envenenados se puede preparar ceviche y otros platos.

ABONO FOLIAR (el mismo proceso del biol)
Componentes:
1. Cascar de huevos, huesos, víscera de pescados, raíz de retama, raíz de saúco, desechos verdes, hojas descompuestas.
2. Desechos de hojarascas, ají, leche, huevos, sal.

ADHERENTES Y PEGAMENTOS: Sábila, penca de tuna, cactus, maguey, jabón negro, cítricos, etc.; se usa en la mezcla o macerado cuando la aplicación es foliar o con fuerte viento.

Friday, August 22, 2008

DESARROLLO ECONOMICO LOCAL

“Rol del gobierno local y herramientas de diagnóstico en DEL”
Montero, Ayabaca - Piura, 13 al 15 de agosto de 2008

El Seminario Taller “ROL DEL GOBIERNO LOCAL Y HERRAMIENTAS DE DIAGNÓSTICO EN DEL” se desarrolló del 13 al 15 de agosto del 2008 en los ambientes de la Municipalidad Distrital de Montero, Ayabaca – Piura, contando con 48 participantes provenientes de las municipalidades de la Mancomunidad Señor Cautivo de Ayabaca, y representantes de las regiones Piura (Montero, Paimas, Ayabaca, Tambogrande, La Unión, La Arena, Sapillica, Pacaipampa, Morropón, Castilla y El Alto), Lambayeque, Cajamarca (Cospán) y Cusco (Santiago).

El evento fue organizado por REMURPE, REMURPI e INWENT, contando con el apoyo en la co-organizació n del DED, PIDECAFE y Mancomunidad Señor Cautivo de Ayabaca. El objetivo del taller era: Sensibilizar a l@s funcionarios municipales y promotor@s en DEL sobre el rol y las competencias del gobierno local en el Desarrollo Económico Local y brindar las herramientas para que puedan realizar un diagnóstico participativo de las ventajas competitivas de su territorio.

El taller se inició el día 13 de agosto, con las palabras de bienvenida a cargo del teniente alcalde de la Municipalidad de Montero, Ing. Rony Zegarra. Después de la presentación de los objetivos y programa de la semana, se presentó la metodología y reglas del Café DEL.

Acto seguido, se hizo la escenificació n motivadora de la “Sopa de piedras” para visualizar un juego de roles. Enseguida se aplico la metodología del Café DEL con la cual los y las participantes trabajaron la primera pregunta: “¿Que es DEL?” El debate se desarrolló en 7 mesas de trabajo con la activa intervención de los participantes.

El primer insumo conceptual, que siguió al debate, estuvo orientado a la explicación de los principales conceptos sobre el desarrollo económico local, luego de un cambio de mesas, los participantes continuaron el debate desarrollando la segunda pregunta ¿Cuál es el rol del gobierno local?, esta vez con otros compañeros en las mesas, porque la idea del Café DEL es que los participantes no solamente debatan con las personas de su municipio, sino que intercambien también con otras personas, que conocen menos, en otras mesas.


En el segundo día de la jornada, los participantes formaron grupos de trabajo, teniendo en cuenta la afinidad territorial. Estos grupos, luego de la presentación conceptual, trabajaron ejercicios prácticos para aplicar en sus territorios las principales herramientas de diagnóstico DEL. Las herramientas para la observación del territorio, desarrolladas durante el taller fueron las siguientes:

æ Historia económica del territorio

æ Inventario de recursos del territorio

æ Mapa de oportunidades del territorio

æ De qué vive la gente del territorio

æ Mapeo de actores y relaciones

Para cerrar el día, los participantes visitaron el caserío de Santa Rosa, con el objetivo de conocer el Módulo de Procesamiento de Panela Granulada y escuchar de los propios productores la Experiencia de organización, producción y comercializació n de productos agro ecológicos al mercado internacional.

En el tercer día de la jornada, se formaron grupos de trabajo organizados teniendo en cuenta la afinidad territorial para elaborar la MATRIZ DE COMPROMISOS, con la finalidad de visualizar las actividades que implementarán los participantes y los pasos a seguir luego del taller para promover y fortalecer el DEL en cada territorio.

Finalmente, se agradece a la ONG Prisma, quienes apoyaron con movilizar a los participantes de las municipalidades de La Arena, Cura Mori, La unión y Tambogrande

Wednesday, July 23, 2008

OSO DE ANTEOJOS






El Oso de Anteojos en Peligro de Extinción22-04-05, Por Víctor Alvarado Salazar *

Infiltración de agricultores, taladores y cazadores lo han puesto en vías de extinción.
El peligro de extinción del oso de anteojos sudamericano, no está determinado por el factor alimentación, pues tiene a su disposición una abundante oferta de frutas y vegetales silvestres, sino por la destrucción o "fragmentación" de su hábitat.


El peligro de extinción del oso de anteojos sudamericano (Tremarctos ornatus), llamado también oso andino, no está determinado por el factor alimentación, pues tiene a su disposición una abundante oferta de frutas y vegetales silvestres, sino por la destrucción o "fragmentación" de su hábitat.

Esto significa, según trabajos de campo de los biólogos peruanos Judith Figueroa Pizarro y Marcelo Stucchi Portocarrero, que sus lugares de su residencia son invadidos por agricultores, extractores forestales, cazadores y otras formas de actividad humana.
A diferencia del oso panda que está limitado a consumir el bambú, el oso de anteojos es 90% frugívoro y vegetariano y 10% carnívoro, y prefiere por sobre todas las especies de su entorno, a las bromelias conocidas como "achupallas", una planta parecida a la "penca" que crece en forma epífita sobre la corteza de los árboles y la superficie de las formaciones rocosas.

Predilecciones

En la recientemente creada Zona Reservada Megatoni, un corredor biológico que une al Parque Nacional Manu con el Parque Nacional Otishi, en la Cordillera de Vilcabamba, ha sido avistado comiendo frutos silvestres de las especies "moráceas", "lauráceas" y ericáceas".

En los bosques secos de Chaparri y Laquipampa (departamento de Lambayeque) virtualmente arrasa con los frutos de la chirimoya, "sirumba" o güaba, overo (cordia lutea) y toda clase de cactus silvestres.

Su predilección se extiende a las "puyas", cuyas espinas no le impiden comerlas; el tallo del "pasayo", un árbol abundante en el bosque seco, los bulbos de las orquídeas y unas cañas silvestres, semejantes al bambú asiático, conocidas como "chusquia" y "neurolepis", que le proporcionan un delicioso jugo.

También consume los frutos de una palmera abundante, conocida como ceroxylum.sp, para lo cual asciende hasta la cima de la planta gracias a sus dotes de trepador, que le ha permitido coronar árboles hasta de 30 metros de altura.

Gustos que matan

A veces sale del bosque para asolar chacras de papa, caña de azúcar y maíz, productos que lo enloquecen, por los cuáles normalmente pierde la vida, pues los labriegos no le perdonan la incursión y lo matan en el lugar donde lo sorprenden.

El 10% de su dieta carnívora corresponde a venados, conejos y se presume que también ganado vacuno, pues se han encontrado restos en su hábitat. Este ganado normalmente es internado por sus dueños en los bosques para que se alimente y allí es sorprendido por inciertos atacantes.

En verdad, nadie ha comprobado que el oso de anteojos haya perpetrado estas muertes, pero los campesinos están convencidos de que es un depredador y organizan cacerías cada vez que pierden algún vacuno en el bosque.

En verdad, esta acusación es una exageración porque muchas de las reses son objeto de muertes fortuitas por desbarrancamiento o en manos del puma o sacrificadas por abigeos para apropiarse de su carne y comercializarla.

Figueroa y Stucchi no creen a pie juntillas esta acusación y más bien aceptan que el oso de anteojos es carroñero, es decir que no pierde tiempo en consumir los restos de un animal muerto por diversas circunstancias.

Incomunicado en su hábitat

La "fragmentación" o destrucción de su hábitat es creciente y alarmante, y significa que en una extensión amplia del bosque donde mora se forman espacios o claros por acción de los "rozos" que hacen los agricultores para ganar tierras y la tala ilegal para apropiarse de madera.

Tanto el oso anteojos, como los otros mamíferos del bosque, que antes vivían en el punto A ya no pueden ir al punto B porque entre ambos hay un área ocupada o depredada. Si el animal se atreviera a cruzar entre esos dos puntos sería cazado, pero no lo hará porque allí hay una población diferente, extraña y agresiva.

Esta "fragmentación" de su hábitat está a la orden del día en estos momentos en los bosques de Amazonas, San Martín, Cusco, Lambayeque y Cajamarca. Hay algunos que en el pasado fueron ejemplo de conservación como el Parque Nacional Cutervo, el cual ahora es ejemplo de lo contrario, es decir de destrucción.

Trepador consumado

Su cualidad de trepador le ha facilitado construir su morada en la parte media de árboles de preferencia inclinados, entre 15 y 20 metros de altura, consistente en una cama construida en base a troncos y ramas.

Figueroa y Stucchi localizaron en la Reserva de Megatoni un nuevo tipo de vivienda del oso, consistente en una cuasi caverna formada por las gruesas y retorcidas raíces del árbol "Alzatea".

Hábitat "fragmentado" Publicado en el suplemento Ecológica de EL PERUANO, el viernes 19 nov. 2004.

Wednesday, July 02, 2008

PROGRAMA COSTUMBRES EN CHALACO



EN EL MARCO DEL 183 ANIVERSARIO DEL DISTRITO DE CHALACO, EL PROGRAMA COSTUMBRES QUE DIRIGE LA PERIODISTA SONALI TUESTA ESTUVO RECORRIENDO DIFERENTES ZONAS TURISTICAS DE CHALACO.
EN LA PRESENTE FOTO, OBSERVAMOS A SONALI COMPARTIENDO CON LA COMUNIDAD DE NUEVA ALIAMZA UBICADA A MAS DE 3 MIL METROS DE ALTURA. ALLI SE COMPARTE LA CULTURA ANDINA DE PIURA, ARTESANIA Y PLATOS TIPICOS.

Tuesday, July 01, 2008

UÑA DE GATO RECURSO DESDE LA SELVA DEL PERU PARA EL MUNDO




Uña de gato


Uncaria
tomentosa

Es una planta procedente del Amazonas. Su nombre se debe a las espinas con forma de uña de gato que posee. La parte que se utiliza es la corteza de la raíz.



Usos medicinales



La uña de gato la han utilizado tradicionalmente los pueblos indígenas de América del sur. Se utiliza para tratar problemas digestivos, artritis, inflamación, úlceras, y para potenciar la curación de las heridas.



Se ha utilizado también para el tratamiento de la infección por VIH. Aunque esta planta estimula el sistema inmunitario, todavía existen pocas investigaciones como para poder apoyar su uso en esta enfermedad.



Sus principales usos son:

Artritis

Diverticulitis, gastritis, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, y otros trastornos digestivos inflamatorios.

Reumatismo

Infecciones. Dado que esta planta produce una estimulación del sistema inmunitario se ha utilizado para tratar múltiples infecciones.

Tratamiento de tumores. Las decocciones de la raíz se pueden utilizar en combinación con otros tratamientos convencionales para el tratamiento de tumores. Su uso disminuye el tamaño de los tumores y de los quistes ( Decocción de una cucharadita de raíz seca por taza de agua durante 15 minutos. Dos o tres tazas al día).

Trombosis, dado que disminuye la capacidad de coagulación de la sangre.

Utilización



Puede encontrarse en comprimidos, cápsulas, infusiones, tinturas, o en forma de corteza, raíz u hojas secas.



Suele recomendarse una dosis típica de 20 a 50 mg. en forma de comprimido al día, o de 1 a 2 ml. de tintura hasta dos veces al día. Como alternativa, la uña de gato puede tomarse en forma de infusión.



Riesgos

No deben utilizarla personas con enfermedades autoinmunes, esclerosis múltiple o tuberculosis.

No debe utilizarse junto con medicamentos para la presión sanguínea o anticoagulantes.

No deber tomarse antes o después de una intervención quirúrgica o si tienes un trastorno relacionado con la coagulación de la sangre.

No usar durante el embarazo, pues se ha visto que en animales induce contracciones uterinas.
Novedades

Saturday, June 28, 2008


Frutales andinos


. PEPINO DULCE
. TOMATE DE ARBOL
. PAPAYO DE ALTURA O CHAMBURU



PEPINO DULCE
(Solanum muricatum)
Nombres botánicos: Solanum muricatum Ait., S. variegatum R. & P., S. pedunculatum Roem & Schult, S. guatemalense Hort.
Familia: Solanáceas.
Nombres comunes: quechua: cahum, xachum; aymara: kachuma; castellano: pepino, pepino dulce (Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia), mataserrano (Perú, regiones central y meridional), peramelón (Canarias); inglés: Peruvian pepino, sweet cucumber, pear melon.



El pepino, S. muricatum, es originario de la región andina, y domesticado desde tiempos prehispánicos; actualmente se le conoce sólo en cultivo. Tanto los nombres en lenguas nativas como las representaciones en diversos objetos de cerámica de las culturas Chimú y Paracas constituyen pruebas de que se trataba de un cultivo de amplia difusión e importancia en esas épocas. No lo fue durante la Colonia y tampoco durante la República. Durante la Colonia, el virrey Melchor de Navarra, conde de la Palata, prohibió el consumo de esta fruta y se le otorgó el repudiable nombre de mataserrano. La voz española pepino podría haber tenido la intención de facilitar la introducción de Cucumis sativus L. (Cucurbitácea), especie conocida también con este nombre, pues desde entonces se produjo una confusión entre las denominaciones. En la costa norte del Perú (valles de Virú y Moche) existe la creencia entre los agricultores de que el consumo de pepinos, después de haber bebido licor, puede causar la muerte. Nombres y creencias han contribuido a que el cultivo de S. muricatum se practique en pequeñas áreas y su producción permanezca en estado incipiente. Esta situación no es la misma en los países donde ha sido introducido. Se conocen cultivos comerciales de técnica avanzada en Chile, Nueva Zelandia y Estados Unidos (California), como resultado de la aceptación de esta fruta en los mercados norteamericano, europeo y japonés.

Usos y aplicaciones

Los frutos de S. muricatum se consumen en estado maduro como fruta refrescante e hidratante tras esfuerzos físicos. Los pastores de Moche y Virú llevan pepinos en la alforja para consumirlos durante las caminatas por el desierto.

Son frutos atractivos a la vista por su color blanco amarillento, con jaspes y rayas longitudinales, purpúreos al estado maduro; son agradables al olfato y al gusto, por su suave aroma típico y sabor ligeramente dulce. Son de escaso valor nutritivo. Sin embargo son reconocidas sus propiedades diuréticas, probablemente por su alto contenido de agua (92 por ciento) y se le atribuye un buen contenido de iodo, razón por la cual se recomiendan contra el bocio. Además contienen 7 por ciento de carbohidratos y vitamina C en una proporción de 29 mg por 100 g.

Descripción botánica

Planta herbácea, muy ramificada y de base leñosa. Follaje abundante, hojas simples o pinnadas (1-3 pares de folíolos), láminas y folíolos elíptico-lanceolados, estrigosos o glabros. Inflorescencia subterminal con pocas flores. Flores pentámeras, cáliz persistente en el fruto, corola actinomorfa de 2 cm de diámetro y color azulado con márgenes blanquecinos. Estambres más cortos que la corola, anteras amarillas conniventes, deshiscentes por poros apicales. El estilo emerge ligeramente por entre las anteras. Fruto ovoide cónico a subesférico, con o sin semillas.

Fenología. Las plantas propagadas por vía vegetativa son de rápido crecimiento, e inician la floración a los 4-5 meses después de la siembra. El ciclo biológico, mediante esta forma de propagación, es el siguiente:

• enraizamiento de las ramas: es muy rápido (10-15 días) en suelo húmedo;

• crecimiento vegetativo: se manifiesta por la abundante emisión de ramas y follaje, y dura 3-3,5 meses;

• floración y fructificación: es abundante por el número de ramas y dura 1,5-2,5 meses;

• estado de postcosecha: es un período de descanso de la planta durante el cual no se emiten ramas ni follaje. Es el momento apropiado para obtener esquejes de propagación y al mismo tiempo podar la planta;

• rebrote: con la presencia de mayor humedad, la planta inicia un nuevo ciclo fenológico.

Las plantas propagadas por semilla son más tardías. A pesar de que la planta es perenne, los agricultores sólo aprovechan dos campañas de fructificación, por la sucesiva disminución de rendimientos y calidad de los frutos.

No se conoce la duración de la vitalidad de las semillas después de que éstas han sido extraídas de los frutos, pero con frecuencia aparecen plántulas en los huertos donde se los cultiva. En laboratorio se han obtenido plántulas incluso después de 15-20 días de desecación de las semillas.

Aspectos ecológicos y fitogeográficos

S. muricatum es una especie tropical, de climas templados, montanos y costeros. En el área andina los cultivos se localizan en los valles interandinos y en las vertientes occidentales, desde los 900 hasta aproximadamente 2 800 m. Estos límites se enmarcan dentro de 24 °C en el límite inferior y 18 °C en el superior, con precipitaciones entre 500 y 800 mm anuales. Las características climáticas descritas corresponden a la parte alta del bosque seco subtropical y del bosque seco montano bajo o a la yunga alta y la quechua del Perú. Los cultivos costeros se practican al sur de los 7° lat. S, durante el otoño e invierno cuando la temperatura oscila entre 21 y 17 °C y la humedad atmosférica aumenta por efecto de las neblinas y garúas.

El cultivo original de S. muricatum se extendió a lo largo de los Andes, desde el sur de Colombia hasta Bolivia y la costa del Perú. Durante la Colonia se introdujo en México y América Central, donde se le conocía como Solanum guatemalense.

Diversidad genética

La especie muestra amplia variabilidad intraespecífica, lo que ha causado la sinonimia antes mencionada. La variación morfológica se evidencia en la división de la lámina foliar (compuesta y simple), pubescencia de tallos y hojas (glabras-estrigosas) y forma, color y consistencia de los frutos. Se ha detectado variación fisiológica en la formación de frutos y semillas, pues hay biotipos que producen frutos después de la polinización y contienen semillas fértiles, y otros que forman frutos partenocárpicos y sin semillas debido al polen estéril.

Las correlaciones entre los caracteres descritos no se han establecido y merecen investigaciones específicas. Se han descrito variedades y formas. Entre las primeras, `Protogenum' se caracteriza por tener hojas compuestas y `Typica' por tener hojas simples. Dentro de esta última se distingue la forma glaberrimum, con hojas glabras.


FIGURA 19
Frutales andinos: A. pepino dulce (Solanum muricatum); A1. flor; A2., A3. frutos; B. tomate de árbol (Cyphomandra betacea); B1. flor; B2. sección del fruto; C. papayo de altura (Carica pubescens); C1. hoja; C2. fruto; C3. sección del fruto.



Especies silvestres relacionadas. Este es un aspecto aún no definido. Investigaciones basadas en cruzamientos interespecíficos, relacionan S. muricatum con S. caripense H. & B. ex Dun., S. tabanoense Correll y S. trachycarpum Bitt & Sodiro. De éstas, la primera es considerada con mayores posibilidades de tal afinidad genética por haberse obtenido híbridos fértiles. De las otras especies existen menos pruebas, pero en el caso de tratarse de S. tabanoense, el origen de S. muricatum podría ser el sur de Colombia y Ecuador, pues ésta es el área de distribución natural de la especie con que se relaciona.

Cultivares conocidos y centros de diversidad. En la sierra de Cajamarca, Perú, se encuentra con regular frecuencia la forma típica de S. muricatum, con frutos subesféricos, de ápice hendido y color verde amarillento con algunos jaspes purpúreos. En la costa peruana se ha encontrado, en cultivos puros y comerciales, la forma glaberrimum, de la cual se distinguen dos cultivares:

`Morado listado': hojas verde oscuro, ramas suberectas y frutos ovoide-cónicos de tamaño variable; mesocarpo amarillento y muy dulce. Son los más apreciados en el mercado.

`Oreja de burro': hojas verde claro, ramas largas, semipostradas, frutos cónicos elongados, grandes o medianos, con poca pigmentación (pepino blanco); mesocarpo blanco arenoso y menos dulce.

La var. `Protogenum' ha sido descrita para Colombia y Ecuador, donde no se conocen cultivares. En la costa norte del Perú se conoce un pepino morado, de forma subesférica y muy dulce. Los agricultores consultados dicen que «se ha perdido».

Es necesario recolectar material vivo en toda el área de distribución de S. muricatum para establecer un banco de germoplasma.

Prácticas de cultivo

La propagación generalizada es por esquejes. La preparación de éstos consiste en escoger las ramas sanas y maduras y cortarlas en una longitud de 30-35 cm; luego se dejan a la sombra por espacio de 2-3 días para que se produzca una ligera deshidratación y se promueva un rápido enraizamiento. El suelo, con suficiente humedad, se prepara arando en surcos. Después de 4-5 días se hace el «aclarado» del surco, que consiste en desterronar más el suelo y profundizar los surcos para una buena infiltración del agua, sin anegar el camellón. La plantación de los esquejes se realiza en húmedo, en el tercio inferior de la costilla del camellón, a 50 cm de distancia entre planta y planta. La distancia entre surcos es de 80 cm.

Las labores culturales consisten en riegos, escardas y aporcado. Los riegos son frecuentes en los primeros días después de la siembra y luego se distancian de acuerdo a las necesidades. Durante la maduración de los frutos se suspenden los riegos. El aporcado se realiza 30-35 días después de la siembra y se aprovecha para enterrar el abono.

En el Perú, S. muricatum es poco cultivado comercialmente y se desconoce el rendimiento por unidad de superficie, así como la extensión dedicada a este cultivo.

Perspectivas de mejora y limitaciones

Las limitaciones en los países de origen están determinadas por:

• la «marginación social» de los frutos, que es causa de su escaso consumo;

• la subutilización de la variabilidad genética;

• la falta de técnicas comerciales de cultivo;

• el trasporte inadecuado de los frutos.

Sin embargo, estas limitaciones no constituyen factores que impidan definitivamente el cultivo extensivo de S. muricatum. Esta es una de las especies nativas que más posibilidades tiene para superar su actual marginación, pudiéndose fácilmente diversificar la disponibilidad de frutos y ampliar las posibilidades de consumo y exportación.

Líneas de investigación

La promoción sostenida del cultivo de S. muricatum debe basarse en un programa de investigación multidisciplinario, que incluya:

• exploraciones botánicas, en el ámbito de la dispersión primaria, que permitan reconocer la amplitud de la variabilidad intraespecífica y definir los centros de diversidad genética;

• investigaciones anatómico-morfológicas, de biología floral y citogenéticas, para interpretar el comportamiento ecofisiológico y la variabilidad genética;

• investigaciones fenológicas y de técnicas agronómicas de cultivo en diferentes áreas ecológicas, para conocer las necesidades nutricionales, de sanidad y las potencialidades de rendimiento.

Las líneas de investigación deben estar orientadas a caracterizar cultivares e implementar un banco de germoplasma.

El uso alterno de la propagación vegetativa y sexual debe ser mejor explotado. La primera sirve para estabilizar las formas varietales y acortar el ciclo biológico, y la segunda para promover la diversidad genética.





TOMATE DE ARBOL
(Cyphomandra betacea)
Nombres botánicos: Cyphomandra betacea (Cav.) Send., C. crassifolia (Ortega) Kuntze, Solanum crassifolium Ortega, S. betacea Cav.
Familia: Solanáceas.
Nombres comunes: castellano: tomate de árbol, berenjena, sachatomate, yuncatomate (Perú), limatomate, tomate de monte, tomate de La Paz (Bolivia, Argentina); inglés: tamarillo, tree tomato.

Es una especie nativa de los Andes cuya domesticación y cultivo son anteriores al descubrimiento de América. A pesar de esta antigüedad, no se conocen nombres en lenguas nativas.

Usos y valor nutritivo

C. betacea se cultiva por sus frutos. Estos constituyen un recurso alimenticio y materia prima potencial para la industria de mermeladas. Los campesinos atribuyen a los frutos propiedades medicinales para aliviar enfermedades respiratorias y combatir la anemia. Los frutos del tomate de árbol contienen niveles adecuados de vitamina A, B6, C, E, además de hierro.

Los frutos se consumen crudos o cocinados; en todos los casos se elimina la cáscara por ser ésta de sabor amargo. En estado maduro, los frutos se comen crudos como fruta. Más frecuente es el consumo en postre de los frutos cocinados en almíbar: se cocinan brevemente los frutos enteros y pedunculados en agua, a fin de que se pueda desprender la cáscara. Luego se prepara la miel con canela y clavo de olor, se agregan los frutos pelados y se dejan hervir hasta tomar una consistencia adecuada.

En estado premaduro y cuando los frutos están tomando la coloración anaranjada, se utilizan en el Perú para preparar una salsa conjuntamente con rocoto (Capsicum pubescens R. & P.). La preparación de ésta consiste en asar los frutos ligeramente a la brasa, lo cual facilita el desprendimiento de la cáscara (epicarpio). Luego se muelen con rocoto y sal. Esta salsa picante se consume como un aperitivo. En los lugares de la sierra donde no se cultiva tomate (Lycopersicon sp.), los frutos de tomate de árbol sirven para preparar guisos, sustituyendo de esta forma a los tomates.

Descripción botánica

Arbolillo de 2-3 m de alto, tallo único, monopodial, ramificado a la altura de 1-1,5 m en dos o tres ramas. En la rama se repite el mismo modelo de ramificación. Hojas cordiformes, de 17-30 cm de largo, 12-19 cm ancho, subcarnosas, suavemente pubescentes en el envés. Inflorescencia caulinar, opuesta a la hoja. Flores de 1,4 cm de longitud, cáliz persistente en el fruto, corola blanco-rosada, rotado-campanulada con los ápices reflexos, estambres conniventes, más cortos que la corola, anteras amarillas, dehiscentes por dos poros apicales, estilo emergente entre las anteras. Fruto de 5-7 cm de largo, ovoide, glabro, de color amarillo verdoso a anaranjado con jaspes longitudinales; mesocarpo anaranjado.

Fenología. Al parecer no se han realizado investigaciones para conocer las fases de crecimiento de esta planta. Por esta razón, la descripción fenológica que sigue es una aproximación y el resultado de observaciones de campo e información proporcionada por campesinos. La propagación más frecuente es por semilla, sin embargo también puede hacerse por esquejes.

La planta tiene una vida aproximada de 3-4 años y la floración se inicia 8-10 meses después de la siembra en terreno definitivo. El período de floración comienza simultáneamente con la ramificación del tallo principal. La primera inflorescencia se produce cerca del punto de ramificación del tallo principal, y las siguientes en el extremo de las ramas, cerca de su respectiva ramificación. La floración es continua y el número de inflorescencias está en relación directa con la ramificación de la planta.

La planta es perennifolia y la emisión de hojas es continua. Sin embargo las hojas inferiores caen sucesivamente, quedando el tallo principal y la parte inferior de las ramas desprovistos de hojas.

Aspectos ecológicos y fitogeográficos

C. betacea crece mejor en regiones con temperaturas entre 18-22 °C y precipitaciones de 600-800 mm anuales. Estas características climáticas se presentan en los Andes a altitudes medias (1 800-2 800 m). Observaciones en huertos familiares demuestran que las plantas crecen mejor en asociación con árboles (Erythrina edulis, Juglans neotropica), donde se ha formado un microclima más húmedo, con menor deshidratación del suelo y donde la luz es difusa. Las plantas de tomate de árbol no soportan bajas temperaturas (heladas). Las altas temperaturas también afectan a la floración y fructificación, al igual que las sequías prolongadas.

C. betacea se cultiva esporádicamente desde México y las Antillas hasta Argentina. No se conocen poblaciones silvestres, y se presume que su domesticación es reciente. El cultivo se extiende a áreas subtropicales, como Nueva Zelandia, donde está muy avanzado, al sur de Europa, y en áreas tropicales de otros continentes, a India y el sureste de Asia.

Diversidad genética

Se conoce únicamente en estado cultivado. Las poblaciones muestran variabilidad en la pigmentación del follaje tierno; color, forma y espesor del mesocarpo del fruto. Algunas tienen en el mesocarpo grupos de células silicosas, lo cual disminuye la calidad de los frutos. Según los agricultores, el color del follaje verde amarillento está relacionado con la producción de frutos amarillentos, y el follaje verde purpúreo con la producción de frutos anaranjado-rojos. La forma de los frutos varía de subesféricos a ovoides con ápice un poco agudo. Investigaciones en este aspecto son necesarias para dilucidar la amplitud de la variabilidad y las relaciones fitogenéticas con especies silvestres.

Especies relacionadas. Hay unas 50 especies de Cyphomandra que se encuentran desde el sur de México hasta Argentina. Se consideran como especies afines al tomate de árbol C. bolivariensis y C. hartwegii. Esta última produce frutos comestibles, se cultiva esporádicamente y ha sido usada como patrón para injerto. Otra especie de frutos comestibles, C. cajanumensis, o casana, originaria de Ecuador, se cultiva en Nueva Zelandia.

Prácticas de cultivo

El cultivo comercial de C. betacea es incipiente, a pesar de que su cultivo es frecuente en los huertos de las casas rurales y urbanas. En éstos se cultivan muy pocas plantas (2-4) para consumo familiar y sólo ocasionalmente se expende en los mercados locales.

Las técnicas de cultivo se basan en la propagación por semillas y por esta razón el cultivo tiene dos fases:

Almácigo. Las semillas extraídas de frutos maduros se dejan secar por 10-15 días al ambiente y luego se colocan en un almácigo. Demoran 30 días para germinar y cuando las plantas tienen 15-20 cm de alto (3 ó 4 hojas) se trasplantan a terreno definitivo.

Siembra. Considerando que las plantas se cultivan en huertos, donde no existe una plantación regular, no se tiene información sobre la profundidad de siembra, distancia entre plantas, ni sobre las labores culturales y sanitarias.

El cultivo basado en la propagación vegetativa es muy poco conocido. Se informa que en Colombia se cultiva por estacas, que deben tener de 20-30 cm y que enraízan después de 30 días de su plantación quedando así aptas para ser sembradas en el terreno definitivo. En Cajamarca, Perú, se conoce, como experiencia singular de un agricultor, un caso de propagación por estacas.

Perspectivas de mejora y limitaciones

El cultivo de C. betacea es promisorio y debe ser objeto de investigación y experimentación en cultivos comerciales que permitan generar tecnologías aplicables.

Las limitaciones de C. betacea están determinadas por el estado tradicional del cultivo, antes que por las características de la planta. El estado actual se caracteriza por:

• falta de identificación de cultivares;

• ausencia de técnicas de cultivo a nivel comercial y de manejo de las plantas (técnicas de poda y regeneración de plantas);

• cultivo limitado a huertos familiares;

• presencia de enfermedades micóticas (oidiosis) y plagas de insectos que atacan a las hojas.

Se ha detectado que la especie no es muy estable en las características obtenidas por selección, como color, tamaño, dulzura de los frutos y rendimientos. Sin embargo, es necesario reconocer que aquellas características han sido detectadas en cultivares desarrollados fuera del área de dispersión natural (Nueva Zelandia) donde pueden haber influido factores ecológicos.

Las perspectivas del tomate de árbol se deducen de la calidad y diversidad de uso de los frutos. La más importante y potencialmente explotable es la trasformación industrial de los frutos en mermeladas. Esta agroindustria promovería el cultivo en mayores extensiones, ampliaría el mercado y se desarrollarían cultivares de mayores rendimientos y de mejor calidad de frutos.

Líneas de investigación

El cultivo intensivo de C. betacea con fines industriales conlleva realizar diversas investigaciones tendentes a obtener una mayor producción. Para ello se recomienda:

• Experimentar la propagación vegetativa mediante el uso de hormonas que aceleren el enraizamiento y activación de yemas. Los resultados podrían adelantar el período de floración.

• Buscar técnicas de poda y activación de yemas durmientes. La eliminación de la dominancia apical a temprana edad origina ramificación a menor altura. Las plantas después del segundo año de vida presentan muchas yemas durmientes en la parte inferior de las ramas y en el tallo principal, las mismas que al activarse formarían ramas nuevas e incrementarían la producción.

• Reconocer la variabilidad genética de la especie en el ámbito de su distribución geográfica natural y de las especies afines, para seleccionar cultivares e intentar obtener
híbridos.

• Investigar la biología floral e identificar el posible papel de los insectos polinizadores.





PAPAYO DE ALTURA O CHAMBURU
(Carica pubescens)
Nombres botánicos: Carica pubescens Linne & Koch, Vasconcellea pubescens A.DC., C. candamarcensis Hook, C. cundinamarcensis J. Linden.
Familia: Caricáceas.
Nombres comunes: chilhuacán, chiglacón, chamburu (Ecuador), chamburu, huanarpu hembra (Perú, Bolivia); castellano: papaya de monte, papaya arequipeña; papaya de altura (Perú, Bolivia), papayuela (Colombia); inglés: mountain papaya.

Carica L. es un género originario de América tropical y subtropical, del que se han descrito 40 especies nativas desde México hasta el norte de Argentina. De éstas, C. papaya L. es la especie que más se cultiva en los trópicos del mundo.

En los Andes, a altitudes donde no se puede cultivar C. papaya, crecen algunas especies de Carica que pueden constituir cultivos promisorios. Entre estas especies está C. pubescens, cultivada en huertos familiares desde Colombia hasta Bolivia. Es probable que esta especie haya sido extraída de los bosques perennifolios andinos y puesta en cultivo en los huertos como planta de adorno y por sus frutos, que en estado maduro se consumen crudos o cocinados. La historia de este frutal andino no es muy conocida, pero es posible que su cultivo sea relativamente reciente, aunque se cultivaba antes de la introducción de C. papaya.

Se puede asumir que la introducción de C. papaya en América del Sur podría haber detenido la evolución del cultivo de C. pubescens y de otras especies relacionadas. La marginación de esta especie también se puede atribuir a la indiferencia de los indígenas andinos y a la falta de estímulos para emprender estudios botánicos, como está ocurriendo con especies de otras familias.

Usos y aplicaciones

C. pubescens es aprovechada principalmente por sus frutos, aunque otras partes de la planta tienen importancia medicinal. Los frutos, en estado maduro, se utilizan en la repostería familiar, en la elaboración de mermeladas y bebidas. La fruta verde hervida o cocida al horno puede consumirse como legumbre. En estado verde constituye un recurso para la obtención de látex. Este, por su contenido de papaína, tiene aceptación en el mercado internacional, para uso en la industria farmacológica y como ablandador de carnes. En el área de mayor cultivo (Colombia, Chile y norte de Ecuador) se utilizan los frutos en el tratamiento de la arterioesclerosis.

En el Perú, en los huertos de Urubamba (Cuzco), a 2 800 m, se han observado plantas mucho más altas, robustas y ramificadas que los biotipos de Cajamarca. Estas características determinan que la producción y el tamaño de los frutos sean mayores, habiéndose contado en una planta adulta hasta 200 frutos. Los frutos se usan para ablandar la carne vacuna dura. Para ello, se extrae el látex, con el cual se frota la carne, que luego se deja reposar por 4-6 horas. Según el conocimiento popular, el látex se aplica contra la micosis cutánea y la verruga plana; también es utilizado como vermífugo, en el tratamiento de la enteritis de los niños en la época de dentición, contra la diabetes y enfermedades hepáticas. Por su efecto proteolítico actúa sobre las células de la superficie epidérmica y sus patógenos.

Descripción botánica

Arbusto de 1-2 m, tallo principal poco ramificado, base ancha con cicatrices foliares conspicuas; apariencia de una pequeña palmera. Hojas pecioladas, pecíolos de 17-34 cm de longitud; lámina dentalobulada, de contorno pentagonal, de 20-26 cm de longitud y 34-40 cm de ancho. Lóbulo medio con 3-5 lobulillos laterales, oblongo-acuminados. Frutos pequeños, de10-15 cm, de color amarillo, con cinco lados. La mayoría de las plantas son dioicas.

Fenología. Existen pocos estudios fenológicos, sobre todo en lo relativo a los aspectos de edad de floración y duración de producción de la planta. Las evaluaciones empíricas indican que las plantas obtenidas por semillas alcanzan su edad de floración a los 10-12 meses y el ciclo biológico termina a los cinco años. El crecimiento es lento y la emisión de follaje es continua, pero las hojas inferiores van cayendo. Se producen muy pocas ramas laterales, excepto cuando se corta la yema principal. Alcanzada la edad de floración, ésta es continua y simultánea con la emisión de hojas.

Los frutos maduros son comidos por aves, las mismas que al perforar el mesocarpo provocan la caída de las semillas. Estas tienen gran capacidad de germinación, sin necesidad de pasar por un período de dormición. Las semillas inician su germinación a los 30 días, habiéndose comprobado un 60 por ciento de germinación.

Aspectos ecológicos y fitogeográficos

Este frutal crece en climas templados a subcálidos. En general, las Caricáceas de altura habitan la zona de bosque seco montano bajo. En los Andes, estas zonas se ubican entre los 2 000-3 000 m según la latitud y corresponden a las zonas agroecológicas de jalca y quechua, en el Perú, con precipitaciones anuales entre 500-1 000 mm. Las temperaturas promedio oscilan entre 12 y 18 °C (22 °C en invierno y a mediodía) y el clima es subhúmedo.

La especie es sensible a las bajas temperaturas del amanecer y al intenso sol del mediodía en el invierno (mayo-septiembre). Estos extremos de temperatura afectan al follaje y a la maduración normal de los frutos. Aunque es necesario hacer mayores comprobaciones, parece recomendable el cultivo en asociación con otros arbustos. Esto se deduce de su buen desempeño en los huertos profundos y con profusa materia orgánica. La planta no soporta sequías prolongadas porque presenta una profusa caída de hojas.

La distribución geográfica de C. pubescens es amplia a lo largo de los Andes. Abarca las vertientes occidentales, orientales y valles interandinos, desde Colombia hasta Bolivia. Crece espontánea en la ceja de monte boliviana junto a otras especies silvestres, y en Colombia como especie de los márgenes de carreteras hasta los límites con el páramo.

Diversidad genética

C. pubescens es una especie bien definida y delimitada en cuanto a sus caracteres morfológicos, aunque éstos tienen variaciones como altura de la planta y ramificaciones; número de lóbulos y pubescencia de las hojas; tamaño y color del fruto, y cantidad del látex. Sin embargo, las diferencias más importantes se observan en las formas sexuales de las plantas. En esta especie, al igual que en C. papaya, existen tres formas sexuales: plantas pistiladas, estaminadas y plantas andromonoicas. Los individuos pistilados y estaminados no responden a los cambios climáticos estacionales, en tanto que los andromonoicos, sexualmente ambivalentes, forman flores femeninas, masculinas y perfectas (hermafroditas) en diferentes proporciones y según las características de la estación.

Es indudable que la variación sexual descrita, unida a la capacidad de formar híbridos con otras especies, otorga la posibilidad de generar nuevas combinaciones e incrementar la variabilidad. Las especies ecuatorianas C. pentagona y C. chrysopetala han sido cambiadas a híbridos interespecíficos. Se ha demostrado que C. pentagona resultó de la hibridación entre C. pubescens y C. stipulata, y que C. chrysopetala es el resultado de la hibridación entre C. pubescens y C. monoica.

En el área geográfica de distribución de C. pubescens no se reconocen cultivares, pero se puede asumir que el mayor centro de diversidad se ubica en el Ecuador y en el norte del Perú. Tampoco se tiene información sobre la organización de un banco de germoplasma de esta especie, que podría evitar la pérdida de cultivares o biotipos, generados por la selección de cultivos y por factores ecológicos.

Prácticas de cultivo

El conocimiento agrícola actual sobre C. pubescens en los Andes es reducido; su cultivo es tradicional y se practica en huertos de casas rurales como planta de adorno y para consumo de frutos a nivel familiar. En cada huerto se cultivan 1-3 plantas y éstas reciben el mismo manejo agrícola que las otras especies de la parcela, por lo que no se puede hablar de técnicas de cultivo específicas para esta especie.

Los campesinos reproducen este frutal por semillas u ocasionalmente por estacas. Se extraen las semillas de los frutos y después de un corto período de secado al ambiente, se hacen germinar en recipientes de arcilla quemada(tiestos) o en envaces que sirven como germinadores. Las plántulas son transplantadas a terreno definitivo cuando tienen 10-15 cm de alto (2-4 hojas). No se han ensayado cultivos puros y por esta razón no se conocel el distanciamiento entre plantas, pero de acuerdo al diámetro de la copa, puede estimarse en 3x3 m.

Los rendimientos por unidad de superficie son desconocidos, pero conteos en plantas de huertos indican que pueden producir 50-60 frutos en un período de creciminto que dura aproximadamente 4 meses.

Pespectivas de mejora y limitaciones

La comercialización de frutos de C.Papaya en los mercados y ciudades de la sierra limita el consumo de los C.pubescens. Se podría afirmar que la población rural consume mayormente estos frutos.Ocacionalmente se ofrecen en mercados e la sierra. Las mejores perspectivas de llevar a esta especie a cultivos comerciales, aún en pequeñas extenciones, son la extracción de látex en estado verde y semi maduro, y la elaboración de productos procesados como jugos y mermeladas.

La monoecia y/o dioecia que se presenta en las especies de Carica de altura (Andes) ha determinado algunas imprecisiones de la delimitación de la especie. Si a esto se añaden las afinidades que existen entre éstas y las posibilidades de generar híbridos interespecíficos, resulta evidente la necesidad de hacer estudios taxonómicos básicos.

Líneas de investigación

Se sugieren las siguientes líneas de investigación:


recolección de material genético y formación de un banco de germoplasma;


revisión taxonómica completa del género;


terminación de estudios etnobotánicos;


estudios de biología floral, formación de frutos, semillas y comportamiento de la variabilidad sexual de las plantas;


cultivos experimentales para definir el comportamiento fenológico y formas de manejo del cultivo;


experimentos de hibridación con otras especies y uso de técnicas de micropropagación.

C. pubescens es una especie con varias opciones que permitirían mejorar e incrementar el estado actual de su cultivo, pero para ello se requieren ulteriores investigaciones. Su incorporación en el marco de los cultivos comerciales y extensivos sería otro factor de desarrollo para las casi agotadas áreas rurales de los Andes.

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El autor de este capítulo es I. Sánchez Vega (Universidad Nacional de Cajamarca, Cajamarca, Perú). .

Friday, June 27, 2008

GLACIAR QUE SE DERRITE

Edición Semanal ACTUALIDAD
Cochabamba - Bolivia Revista de Domingo Para Toda La Familia Domingo, 15 de junio de 2008

GLACIAR Nuestro tesoro se derrite

Desastre | Gota a gota, los glaciares bolivianos, al igual que los del resto del mundo, desaparecen. El calentamiento global tiene efectos inmediatos e irreversibles. La única solución es adaptarse a vivir en un planeta “herido”

Observe el fin del mundo con Google, “Vea a la Antártica desaparecer del mapa...”. Lo que al principio parece ser un anuncio sensacionalista, de los muchos que ofrece la red, se convierte en la pantalla en un serio proyecto de cooperación entre Google y el Gobierno británico creado para mostrar las consecuencias inmediatas del calentamiento global. “Sólo al hacer que la gente entienda el impacto que tendrá el cambio climático para ellos mismos y para los demás, se iniciarán medidas para evitar los peores efectos”, explicaba recientemente la ministra de Medio Ambiente de Gran Bretaña, Hilary Brenn, al justificar la iniciativa. ¿Pero para qué remontarnos hasta la Antártica si podemos ser testigos de la desaparición de nuestros propios glaciares? Los Andes tropicales (conformados por Bolivia, Perú y Ecuador) son una de las regiones afectadas claramente por el calentamiento global (ver recuadro), y uno de los ejemplos más notorios es Chacaltaya.

Son cada vez menos los privilegiados que conocieron la que fuera alguna vez la pista de esquí más alta del mundo. Ahora el lugar está desierto y apenas unos montones de nieve recuerdan que alguna vez hubo allí un glaciar. En 1940, la superficie nevada, donde esquiadores intentaban romper marcas internacionales, era de 22 kilómetros cuadrados. Para 2006 apenas quedaba un kilómetro… hoy no hay nada.

Muchos paceños observadores se sorprenden cuando ven que el Illimani, el eterno nevado, muestra cada vez más espacios sin nieve en sus picos. Jamás se pensó que llegaría el momento en que el majestuoso guardián de piedra se secaría, pero es un hecho que Bolivia está perdiendo sus glaciares por el calentamiento global que afecta al planeta, aunque pasa las facturas más caras a los países pobres.

Gota a gota

La concentración de GEI (Gases de Efecto Invernadero) en la atmósfera ha causado un aumento de la temperatura y, principalmente, el elevamiento del nivel del mar, variaciones en las temperaturas y en el régimen de lluvias. Si bien estos efectos pueden no ser percibidos en primera instancia, tienen impacto visible en la biodiversidad, ya que muchas especies no tienen la facultad de adaptarse a los cambios y perecen; en la salud, con el aumento de enfermedades causadas por los desastres naturales, como el dengue y la malaria; en las actividades agrícolas y pecuarias, que se ven afectadas por el cambio climático y la disponibilidad del agua; en los bosques, que al estar secos tienen mayor cantidad de incendios forestales, y en la infraestructura, donde los eventos climáticos extremos, como las inundaciones, arrasan con puentes y carreteras. Pese a esto, puede que el ciudadano común no llegue a percibir aún estos resultados, pero sí afectarán su bolsillo por una fórmula simple: hay una baja de la producción y el más pobre tiene menor poder adquisitivo. En la ciudad de El Alto, una de las más afectadas por la pérdida de los glaciares, cuando sus habitantes sientan la falta de agua, también percibirán el impacto económico.

En 2006, un estudio conducido por el ex vicepresidente del Banco Mundial Nicholas Stern propuso invertir un 1% del producto bruto mundial en mitigar el cambio climático y sugirió que, en caso de no tomarse ninguna medida, los efectos del fenómeno pueden causar una recesión equivalente al 20% del producto bruto mundial. El estudio, aunque inquietante, fue criticado por razones técnicas.

No existen estimaciones precisas sobre los efectos económicos del cambio climático, aunque no es difícil de entender: vivimos en un solo planeta y lo que hacen (o dejan de hacer) unos, afecta a los demás. Si un ecosistema se destruye, impacta a los otros. Y esto es lo que sucede precisamente con los glaciares, que más allá de ser masas de hielo, son servicios ambientales, pues dotan de agua para el consumo humano y las actividades agropecuarias, y generan energía eléctrica.

En la Cordillera Real se tienen los nevados más importantes: el Illimani, Mururata, Huayna Potosí e Illampu. A lo largo de esta cordillera hay varios glaciares, como el Tuni-Condoriri, que da agua a la ciudad de El Alto y a las laderas de La Paz, y a la laguna Milluni, que provee agua a la zona central de la sede de Gobierno, al valle de Zongo, donde se genera energía eléctrica para La Paz y El Alto, y que está conectado al sistema de red de energía eléctrica, y al valle del Takesi y la Chojlla, donde también se genera electricidad.

Lo sucedido en Chacaltaya ha sido un llamado de alerta imposible de ignorar, así que los expertos han comenzado a estudiar otros glaciares como es el caso del Tuni-Condoriri. Este glaciar, que desde 1956 hasta 2006 se ha retraído significativamente, aporta el 35% del agua a El Alto y a las laderas de La Paz.

José Luis Gutiérrez, responsable del Programa Andino de Adaptación al Cambio Climático, explica que de acuerdo con proyecciones del Programa Nacional de Cambios Climáticos (PNCC) se ha establecido que el Tuni desaparecerá en 2025 y el Condoriri en 2045. Esta pérdida ocasionará lo que los expertos denominan ‘estrés hídrico’, es decir, la demanda de recursos será mayor que la oferta, se racionará el agua y en algunos casos se bajará la presión. Entre los problemas que el PNCC ha identificado como más urgentes respecto a la retracción de los glaciares, está la reducción de agua para consumo humano. Este problema tiene dos aristas: la oferta de la naturaleza y la demanda de la población.

Los científicos han establecido certeramente una reducción de lluvias en el sector y la retracción de los glaciares; así, la oferta de la naturaleza se reduce. Por el otro lado, la demanda de la población es cada vez mayor, más aún en El Alto, ciudad que crece a un ritmo del 5,1%, el doble del promedio nacional de acuerdo con datos del último censo.

Para rematar la situación, existen pérdidas en el sistema de red de agua potable, debido a filtraciones y a que muchas tuberías tienen más de 30 años de antigüedad.

La cuenca del Tuni-Condoriri no solamente provee de agua a El Alto y a las laderas de La Paz, sino que también sus aguas son utilizadas en actividades agrícolas y en las cercanías del lago Titicaca para actividades pecuarias. Su pérdida significará mucho más que lo que puede establecerse a simple vista.

Manos en la nieve

Con el antecedente de Chacaltaya, el PNCC se ha puesto en acción. Con el apoyo del Banco Mundial ha creado el Mecanismo Nacional de Adaptación al Cambio Climático (Mnacc), que se enfoca en la ejecución de proyectos piloto para tener información sobre los costos y los beneficios de la mitigación y los procesos de adaptación que tienen que adoptarse en el largo plazo.

El proyecto general incluye a los municipios afectados por la retracción de los glaciares: Batallas, Pukarani, El Alto, La Paz, Palca y Mecapaca, donde se pueden identificar dos ecosistemas: altiplano y valles altos.

El diseño detallado de las medidas de adaptación, la implementación de estas medidas y el monitoreo de la retracción de los glaciares en la región andina están dirigidos principalmente a recabar información respecto al aporte de los glaciares en la generación de energía eléctrica, como sucede en el valle de Zongo, donde 10 plantas que trabajan con energía hidroeléctrica, la proporcionan a La Paz y El Alto. “Acá se involucra al país en su conjunto”, explica Gutiérrez, “porque si Bolivia pierde capacidad de generar energía hidroeléctrica, los costos van a aumentar para todos, por ello se quiere saber el aporte de estos glaciares para identificar medidas de adaptación”.

El Proyecto Piloto 1 abarca la cuenca del Tuni-Condoriri y tratará el problema de la retracción de los glaciares relacionado con el suministro de agua a El Alto y las laderas de La Paz. El Proyecto Piloto 2 tiene el objetivo de relacionarse con los aspectos productivos agrícolas y pecuarios, que tienen como influencia la retracción de los glaciares y el cambio climático.

El Proyecto Piloto 3 está enfocado a la gestión de riesgos, ya que las comunidades El Palomar y Huaihuasi se han visto afectadas por las crecidas del río La Paz, que han inundado extensas zonas, por eso se quiere tomar medidas de adaptación y protección contra estas inundaciones y, al mismo tiempo, se está trabajando para lograr una gestión de riesgo.

Se han adquirido estaciones de monitoreo de glaciares, se está trabajando con técnicas de percepción remota y técnicos japoneses han capacitado a escala regional a sus pares andinos. En abril, el Banco Mundial firmó un acuerdo con el Organismo Espacial Japonés (JAXA, por sus siglas en japonés), a través del cual tendrá acceso a información de último minuto proveniente del Satélite de Observación Terrestre Avanzada (ALOS, por sus siglas en inglés). Estas imágenes y datos respaldarán los proyectos de adaptación en Colombia, México, la región andina de Perú, Bolivia y Ecuador, y las Indias Occidentales.

Recientemente se anunció que el Banco Mundial implementará un nuevo programa para enfrentar las consecuencias del retiro de los glaciares tropicales en Bolivia, Ecuador y Perú. El programa, apoyado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMAM), otorgará 7,49 millones de dólares para la formulación de medidas tendientes a enfrentar las amenazas del cambio climático en la zona andina. El monto total del proyecto es de 33 millones de dólares financiados por varios donantes.

De acuerdo con Carlos Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial para Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela, el impacto del cambio climático afectará fuertemente a las economías de los países andinos. “Adaptarnos al cambio climático resulta crucial dados los severos e irreversibles efectos que éste tendrá en la región”. La iniciativa busca contribuir a fortalecer los ecosistemas locales y las economías afectadas por el retroceso acelerado de glaciares tropicales, a través de la ejecución de actividades piloto que ilustren los costos y beneficios de medidas alternativas de adaptación.

Hasta la fecha, el total de inversiones destinadas a iniciativas de adaptación al cambio climático en América Latina, apoyadas por el Banco Mundial, asciende a 90 millones de dólares.

Ivar Arana, responsable de Mecanismo Nacional de Adaptación al Cambio Climático, explica que el Mnacc ha identificado cinco componentes que deben ser priorizados: recursos hídricos, seguridad alimentaria, salud, asentamientos humanos y gestión de riesgos y ecosistemas. A través de programas transversales, investigación científica, capacitación, educación y difusión y conocimiento de los aspectos antropológicos y ancestrales, se quieren implementar medidas para que la población conozca los costos y beneficios de la adaptación a los cambios climáticos. Además, se pretende lograr que el Gobierno boliviano incluya al Mnacc en su planificación y puedan lograrse los recursos para la ejecución de estas acciones. Arana explica que el Mnacc se ejecutará en un periodo inicial de 10 años y que podrá reformularse de acuerdo con los objetivos logrados.

Asumiendo responsabilidades

El cien por cien de los glaciares tropicales está en riesgo, por lo que el Gobierno, junto a Ecuador y Perú, en base al proyecto de financiamiento del Banco Mundial, ha decidido aumentar la fortaleza de los ecosistemas y de las economías contra los impactos de la retracción de los glaciares.

José Luis Gutiérrez considera que, lamentablemente, lo único que puede hacer el país respecto con la desaparición de los glaciares es adaptarse. “No podemos hacer nada para evitar esta retracción. A escala global, la respuesta de los países desarrollados es la mitigación, que apoyará la reducción del calentamiento, pero no es algo inmediato porque los GEI, en algunos casos, están hasta 100 años en la atmósfera antes de desaparecer”.

Si bien se han asumido compromisos de mitigación, por ejemplo el Protocolo de Kyoto (ver recuadro), y parecen existir serias intenciones por parte de las naciones industrializadas, esto no es suficiente. Los científicos están de acuerdo con los pasos que se están dando, aunque son muy lentos comparados con el aceleramiento del calentamiento global. Por ello, son cada vez más las voces que exigen que las condiciones de mitigación sean más estrictas, porque es evidente que no todos tienen el mismo porcentaje de culpa, aunque son los países llamados en vías de desarrollo los que pagan los más altos costos.

Bolivia aporta el 0,03% de las emisiones de GEI frente al 25% de China y el 25% de EEUU, pero los efectos del fenómeno le pegan más duro, y es que, a medida que se es más pobre, se es más vulnerable al cambio climático, una fórmula tan sencilla como letal. Lo pueden afirmar los benianos, que han sufrido las mayores inundaciones en su historia, o los campesinos de Potosí y Sucre, que todavía no se recuperan del impacto económico de las pasadas heladas. Éstos son un par de ejemplos sólo en el país.

Según informes de la ONU, en el mundo 60 mil personas mueren cada año como consecuencia del fenómeno del calentamiento global, mientras que un informe de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) da cuenta de que los países que forman parte del organismo supranacional tendrán pérdidas anuales conjuntas de 30.000 millones de dólaresen 2025 a causa del cambio climático.

La actividad en el PNCC es intensa, los investigadores y técnicos saben que no hay tiempo que perder; es más, están conscientes de que la batalla es contra el reloj. Chacaltaya ya no está y pronto dejarán de existir otros glaciares, ¿está el país preparado para esas pérdidas?, ¿somos conscientes de la importancia de tomar un rol activo e inmediato contra el calentamiento? Para muchos, el cambio climático no es un fenómeno global y no creen sentirse afectados, pero lo cierto es que absolutamente todos estamos en riesgo y no todos podemos enfrentarlo en las mismas condiciones. La lucha continúa, aunque ya sea tarde para lugares como Chacaltaya.

Con datos: earth.google.com/outreach/tour.html, EFE, Banco Mundial y el informe anual ONU

Entender el cambio climático

La expresión “cambio climático” se refiere al calentamiento global, que es el aumento en la temperatura promedio del aire cercano a la superficie de la Tierra. Se estima que la temperatura aumentó 0,74 ºC durante el último siglo y que parte de ese incremento fue causado por un aumento de los gases de efecto invernadero que absorben la radiación infrarroja del sol, aquello que permite aumentar la temperatura del planeta y hacer posible la vida como la conocemos. Sin embargo, la actividad del hombre ha producido gases de ese tipo en exceso y las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono y metano han aumentado un 31% y un 149%, respectivamente, desde la Revolución Industrial, tomando como año base 1750. De acuerdo con estudios geológicos, no hay registros de valores tan altos en los últimos 650 mil años, por lo que las proyecciones del Panel Intergubernamental Sobre Cambio Climático de Naciones Unidas estiman que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera podría triplicarse y la temperatura global promedio podría aumentar otros 6,4 ºC para 2100.

El aumento de la temperatura global podría estar causando otros cambios, entre ellos un aumento en el nivel del mar por el derretimiento de los hielos polares, el aumento de la frecuencia y la intensidad de eventos climáticos extremos (huracanes, cambios en la cantidad y los patrones de precipitaciones, sequías e inundaciones más frecuentes), cambios en los rindes agrícolas, extinción de especies animales y vegetales, retroceso de los glaciares, etcétera.

(Datos IPCC)

Límite rebasado

Para evitar el descontrol del clima, la concentración de CO2 en la atmósfera no debe superar los 350 ppm.

En la actualidad, el nivel alcanzado es de 387 ppm y crece a razón de 2 ppm anuales. Los 350 ppm de CO2 ya se sobrepasaron hace 20 años.

Si tenemos en cuenta todos los gases del efecto invernadero, la concentración actual, en términos de CO2, equivalente (CO2e), sería de 420 ppm.

Un nivel de 450 ppm de CO2 supondría un 20% de probabilidades de que la temperatura se eleve a 4ºC.

(Datos de Reuters)

El Protocolo de Kyoto

El Protocolo de Kyoto es una enmienda diseñada por la ONU de los tratados internacionales de cambio climático, que asigna limitaciones obligatorias en la emisión de gases de efecto invernadero a los Estados que lo suscriban. El objetivo del protocolo es estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera para moderar la injerencia humana. En 2012, muchos países tendrían que reducir sus emisiones de dióxido de carbono respecto a los valores de 1990 y otros podrían aumentarlos. Los países que emiten grandes cantidades pueden “comprar” reducciones de los que emiten poco.

Hasta diciembre de 2006, 169 países habían ratificado el protocolo, entre ellos la India y China, que a pesar de estar entre los grandes emisores de GEI no se veían obligados a reducir sus emisiones por su condición de países en desarrollo. Estados Unidos, que es responsable por más de un 20% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono, firmó el protocolo, aunque jamás lo ratificó, de modo que no se ha visto obligado a reducir sus emisiones y su adhesión al tratado ha sido meramente simbólica.

En febrero de 2007, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Rusia, Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil, China, la India, México y Sudáfrica acordaron los principios de un sucesor del Protocolo de Kyoto, que debería ponerse en funcionamiento en 2009 e incluiría un sistema de intercambio entre naciones industrializadas y países en desarrollo. Los líderes de las ocho naciones más industrializadas acordaron en junio de 2007 que propondrían una negociación en Naciones Unidas por la cual se fijaría como objetivo una reducción del 50% en las emisiones globales de dióxido de carbono para 2050. (Datos: Greenpeace)